martes, 30 de octubre de 2007

AULA
En este mundo traidor, nada es verdad, nada es mentira, todo es del color del cristal con que se mira. Eso ocurre con la palabra aula. La usaron los romanos, cada uno según su oficio, para denominar cosas distintas: para los nobles, el aula era el palacio, y por extensión la corte. Bajando un escalón, los no potentados llamaban aula al patio de la casa (recordemos que era el lugar más bello, toda la casa giraba en su derredor). Bajando un escalón más llegamos al aula del pastor, que es el aprisco, el corral, el lugar donde encierra al ganado. Virgilio, poeta él, da un paso más y llama aula a la celda de la abeja. Y Petronio llega al último nivel, usando la palabra aula para denominar la jaula: tigris vectatur in aula = el tigre es transportado en una jaula (hay que explicar que jaula no viene de aula, sino de caveola, pasado por el francés jaole). Pero no acaban aquí las metamorfosis del aula: significó también olla (de ahí proviene esta palabra por evolución fonética); Plauto nos la inmortalizó en su aulularia. Y por último tenemos el significado de flauta (y por extensión, el de tocadora de flauta o flautista).
Y ahora hemos de entrar en el juego aquel de "en qué se parecen...". Pues sí que se parecen. Y el parecido nos lo da su origen griego: aulh (aulé). Los griegos denominaban así a cualquier espacio delimitado, es decir cerrado, al aire libre. De ahí que la primera concreción sea la de patio de una casa, y la segunda, la de muro que encierra dentro un re-cinto. De ahí pasó a denominar también toda la casa (que en principio estaba supeditada al patio, no a la inversa); y de ahí, como en latín, pasó a designar al conjunto de cortesanos. (Respecto a la denominación de corte,hay que recordar que antiguamente se llamó también así la cerca que solía construirse adosada a la casa para encerrar los animales, por lo que fue sinónimo de corral, cuadra, pocilga... En catalán (cort) aún lo es.) Emparentada con aulh, tenemos auloV (aulós), que significa flauta, y en general cualquier instrumento de viento. Si pasamos de aquí a aulizomai (aulítzomai), que significa vivir al aire libre, instalarse al aire libre, acabaremos de ver cuál es la relación entre la flauta y el aula y la olla. En todos los casos se trata de espacios de aire libre (desde el patio hasta llegar a la flauta cada vez es menos libre el aire) encerrados o cercados. La sustancia tanto del aula, como de la jaula, como de la olla, como de la pocilga, como de la corte, como del palacio, es que se trata siempre de cerrar espacios. Esa es la quintaesencia del aula: el encierro. Y precisamente lo que se encierra en cualquiera de las modalidades de aula (las arriba enumeradas) es el aire libre, es la libertad. Un aula es por definición un espacio en que se encierra una porción de la libertad, en que el que entra queda sometido a la ley de las paredes que le encierran, desde la corte hasta la jaula. Nada tiene, pues, de sorprendente que el mayor peso que se nota en las aulas es el de la obligatoriedad y que sea en esa dirección en la que apunten los métodos, los sistemas, los planes de estudios, las estrategias... Parece que es la fuerza de la palabra que actúa sobre los legisladores, sobre los alumnos (¡y con qué fuerza, sobre ellos!) sobre los profesores, sobre los padres...
Mariano Arnal

jueves, 25 de octubre de 2007

TIEMPOS MODERNOS

1.-Aparición de los relojes en la película
En el comienzo de la película aparece uno. Luego a lo largo de toda la película siguen apareciendo, como por ejemplo cuando Chaplin pica la ficha para ir al baño, cuando amanece en el almacén…

2.- ¿Qué significado tiene el primer plano y el último de la película?
El primer plano es un rebaño de ovejas corriendo, seguido por otro plano donde se ve a los trabajadores de una fábrica entrando en ella. Se pretende comparar a un rebaño con los trabajadores de la fábrica, haciendo ver que son dos grupos iguales porque ambos caminan guiados por alguien superior para desempeñar una función específica, y que están carentes de iniciativa propia: las ovejas porque son animales; los trabajadores porque actúan como tales en la cadena de montaje.
El último plano, es una carretera que no se le ve el final, por la cual van andando Charles Chaplin y la chica huérfana. Su significado puede estar relacionado con que todavía les queda mucho por recorrer, pero siguen adelante y optimistas, en busca de una vida mejor y tratar de salir de la situación social de aquella época.

3. -¿Cuándo la película deja de ser muda? Identifica los sonidos y por qué.
Los sonidos más característicos de la película son los timbres que el jefe hace sonar en la fábrica para que vuelvan a trabajar después de comer o para que trabajen más deprisa.
En la cárcel, también se oye como controlan los horarios de las comidas con un silbato.
También se oye un par de veces el ruido que hace el estómago cuando se encuentra vacío.
Se oye también el tic tac de los relojes, que refleja la importancia del tiempo en la fábrica, ya que los empleados no podían perder ni un minuto.

4. -Significado de la bandera roja
Chaplin recoge la bandera roja por accidente, y sin quererlo se forma una manifestación. Por lo tanto representa el comunismo de la época, ya que es esos tiempos fueron habituales las revueltas obreras que pedían una mejora de sus condiciones, asi que es un símbolo revolucionario.

5. -¿Cuántas organizaciones aparecen a lo largo de la película? (cargos, papeles…)
En la fábrica están: El jefe, la secretaria, el supervisor, los proveedores y los obreros.
En la cárcel: El Sheriff, los guardias y los hombres encarcelados. Luego aparece el ministro con su esposa.
Por último, en el restaurante está: El dueño, el cocinero, los camareros, la bailarina y el cantante.
6. -Cosas que me han llamado la atención
Una de las cosas que más me ha llamado la atención ha sido que en el período en el que el protagonista lo llevan a la cárcel, se encuentra menos esclavizado que en su puesto de la fábrica, ya que podía comer mejor y con más tiempo y no lo explotaban. Se encontraba mucho mejor en la cárcel que en la fábrica, aunque la fábrica era una especie de cárcel.

También me sorprende el trato que recibían los trabajadores por parte del jefe. Los consideraba como máquinas.
También es curioso que a pesar de lo mal que lo pasaban, el protagonista sabía vivir feliz.
Me sorprende que la cárcel fuera un recurso que se utilizaba para todo. Por cualquier cosa sin importancia enviaban al protagonista a la cárcel, y siempre era inocente.
La importancia del tiempo.

martes, 23 de octubre de 2007

MAX WEBER


Maximilian Weber (Erfurt, Alemania, 21 de abril 1864 - Munich, 14 de junio 1920) fue un economista, contador, político y sociólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio moderno, antipositivista, de la sociología y la administración pública. Sus trabajos más importantes se relacionan con la sociología de la religión y el gobierno, pero también escribió mucho en el campo de la economía. Su obra más reconocida es el ensayo La ética protestante y el espíritu del capitalismo, que fue el inicio de un trabajo sobre la sociología de la religión. Weber argumentó que la religión fue uno de los aspectos más importantes que influyeron en 1890 las diferencias en el desarrollo de las culturas occidental y oriental. En otra de sus obras famosas, La política como vocación, Weber definió el Estado como una entidad que posee un monopolio en el uso legítimo de la fuerza, una definición que fue fundamental en el estudio de la ciencia política moderna en Occidente. Su teoría fue ampliamente conocida a posteriori como la Tesis de Weber.

Teoría de la burocracia
Los malentendidos sobre el concepto de burocracia afectan, quizá aun con mayor fuerza, a la comprensión de las ideas de Max Weber (tuvo su primera caldeada a los 12 años) y lo paradójico es que, al intentar Weber exponer sus ideas con la mayor claridad, empleando distinciones tan detalladas para evitar esos malentendidos, quizá los haya provocado en quien no penetre en todo su sistema. Sobre todo, sus "tipos ideales" han sido sujetos a interpretaciones realmente erróneas.
Weber al hablar sobre la sociedad, se centra en el proceso de burocratización necesario para ganar eficacia y eficiencia. Define la burocracia como un instrumento de dominio social que esclaviza al hombre en cuanto a la imposibilidad de actuar a criterio propio, con libertad, siendo obligado a realizar las cosas como están establecidas, es decir, qué quiero hacer y qué tengo que hacer para conseguirlo. A esto es a lo que él denomina la racionalización basada en la autoridad legal que domina al individuo. Un ejemplo de burocratización sería el para pagar unos impuestos, pagar a hacienda, hacer una matrícula para realizar algún curso… Este llamado “papeleo” esclaviza a la sociedad en cuanto a que el individuo no puede hacer nada libremente sin seguir unas normas, unas pautas establecidas en la sociedad. La conducción, por ejemplo, es una manera de establecer normas, nos encontramos con señales de tráfico, figuras legales como la policía que pone orden y que según Weber hacen burocrática una sociedad
Junto a Karl Marx, Vilfredo Pareto, Ferdinand Tönnies y Émile Durkheim, Max Weber fue uno de los fundadores de la sociología moderna. Mientras Pareto y Durkheim trabajaron en la tradición positivista siguiendo los postulados de Auguste Comte, Weber creó y trabajó en una tradición antipositivista, idealista y hermenéutica, al igual que Werner Sombart, su amigo y para entonces, el más famoso representante de la sociología alemana. Estos trabajos iniciaron la revolución antipositivista de las ciencias sociales, que marcó la diferencia entre éstas y las ciencias naturales, especialmente debido a las acciones sociales de los hombres. Los primeros trabajos de Weber estaban relacionados con la sociología industrial, pero son más conocidos sus últimos trabajos sobre sociología de la religión y sociología del gobierno.
Mientras Pareto y Durkheim siguieron las ideas de Comte, trabajando sobre las ideas del positivismo, Weber trabajó dentro del idealismo o la tradición hermenéutica. Clave para entender el proceso de análisis de la realidad social es el concepto de que la sociología debe ser una comprensión interpretativa (o Verstehen) de la acción social.
Gran parte del trabajo de las organizaciones procede de su trabajo sobre la
burocracia. Ella deriva de la acción racional es la acción social. Sus ideas sobre la relación del protestantismo y el desarrollo del capitalismo son extraordinariamente polémicas. Visto por muchos como una suerte de diálogo con Marx sobre el desarrollo de las sociedades.
Se opuso a la utilización del razonamiento abstracto puro, prefiriendo siempre una investigación empírica y a menudo histórica. Su metodología modela su investigación y la combinación de ambas fundamenta su orientación teórica.
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EL ESPACIO


Organización del espacio

El hombre se mueve en un tiempo y en un espacio y las nociones de este tiempo y espacio se construyen culturalmente en la propia experiencia. Esta experiencia se da en la relación con el medio en donde el hombre percibe y adquiere conceptos sobre las relaciones (espaciales y temporales) existentes entre los objetos del medio ambiente, los sucesos y él mismo y entre los objetos y los sucesos mismos.
Espacio y tiempo son dos categorías presentes en todos los procesos de desarrollo sobre los cuales interviene la educación física, que requieren de ser tratados de manera particular en determinados momentos del programa curricular.
La construcción espacial comprende, entre otros aspectos, el desarrollo de los dispositivos sensoriales para la percepción del espacio y el aprendizaje de sus componentes y dimensiones y su uso en determinada cultura de acuerdo con las necesidades sociales. Se trata de asumir la espacialidad de tal manera que se pongan en relación las acciones motrices con los factores ambientales y socioculturales.
Las relaciones con el ambiente dependen de la comprensión de la espacialidad y temporalidad en las cuales el ser humano se reconoce partícipe de ese ambiente en unas condiciones determinadas. Se refieren a desempeños de sensibilidad y relación con el ambiente como seres de la naturaleza entre los cuales se da un permanente intercambio para la vida que depende de valores, actitudes y conocimientos frente al medio y de criterios sobre cómo desenvolverse en él. Implican procesos de adaptación, interacción y transformación necesarios para la vida y la apropiación de un comportamiento que los preserve y reconstruya. El aire, el agua, la tierra, los animales, plantas y minerales establecen con los seres humanos una permanente interrelación en donde se dan los espacios y condiciones para procesos de aprendizaje y adaptación que requieren de una determinada temporalidad.
Entre los aspectos de carácter social, se mencionan el uso adecuado del espacio público, del recreativo y deportivo, el desenvolvimiento en ambientes naturales, el comportamiento en reuniones multitudinarias como encuentros deportivos, conciertos, fiestas, desfiles y manifestaciones, el respeto al espacio del otro. Se puede afirmar que el uso de estos espacios caracteriza una cultura y refleja las condiciones de vida y organización de la sociedad.
En igual forma son de interés específico de la Educación Física procesos de organización espacial relacionados con la táctica deportiva, las coreografías, las corpografías, las composiciones, el diseño de escenarios de juego, trayectorias de implementos deportivos que se plantean como temas y problemas propicios para el conocimiento y la investigación pertinentes a la cultura física y a otros campos de la actividad humana. Por ejemplo el aprendizaje de determinadas ubicaciones y desplazamientos que se deben dar en el momento justo en tácticas deportivas, se pueden convertir en talleres de análisis de categorías espacio temporales que van a aportar no sólo una comprensión de los conceptos sino un mejoramiento cualitativo del deporte.
En el movimiento corporal, la relación dinámica entre espacio y tiempo se expresa en el ritmo, tanto individual como colectivo, tanto en las prácticas corporales específicas como en el deporte, la gimnasia, la danza y la vida cotidiana.
De la comprensión y experiencia sobre el espacio depende el desarrollo de procesos de razonamiento mecánico, operativo y matemático y de comportamientos sociales. Gardner afirma que las capacidades espaciales se pueden producir en diversidad de campos para reconocer objetos y escenas cuando se trabaja con descripciones gráficas como mapas y diagramas así como en aspectos más abstractos de la sensibilidad en la obra artística o la capacidad de abstracción para representar espacialmente elementos infinitesimales como el átomo54.
En la percepción y conocimiento del tiempo que se realiza de manera integrada al conocimiento del espacio, intervienen factores psicomotrices y sociales. A través de los procesos de la motricidad se tiene la vivencia de la temporalidad y se va relacionando la percepción del tiempo con su conocimiento. El tiempo se percibe como transcurso y como estado. Su comprensión permite una identificación del presente, de lo pasado y lo por venir y las condiciones de ese
tiempo. Y allí se inicia una comprensión de ese transcurso con apoyo en mediciones establecidas culturalmente. Este es un proceso relacionado con el desarrollo evolutivo del ser humano.
Desde el punto de vista sociocultural, la percepción, conocimiento y uso del tiempo cambian y determinan hábitos y formas de comunicación y comportamiento social, que se manifiesta en la experiencia corporal. Basta apreciar las diferencias de estilo de vida entre la vida rural y la vida urbana y sus diferencias ambientales para comprender la importancia del tiempo y el espacio en la acción pedagógica de la educación física.
Otro tipo de relaciones que es necesario considerar en la construcción conceptual del tiempo y el espacio se refiere al espacio y tiempo social, como el espacio público, el tiempo libre, espacio de movimiento, las dimensiones de los espacios necesarios para vivir y compartir como individuo y como colectivo. Incluye procesos como los del tiempo social de trabajo, ocio y uso del tiempo en la vida cotidiana.




El espacio escolar en la actualidad.


En relación a la organización del espacio escolar podemos decir que, en principio, contamos con aulas más o menos uniformes y despersonalizas y aulas especiales (de informática, laboratorio de ciencias, gimnasio, etc.). Estas últimas utilizadas de forma excepcional y menos regular y ligadas, sobre todo, a la utilización de un material especial que no tiene cabida en el aula regular, o a una actividad que requiere más espacio o un hábitat especial.
Las primeras, que son las que se utilizan durante la mayor parte de la jornada escolar, se suelen caracterizar por contar con una serie de pupitres (silla y mesa) dispuestos en filas y mirando hacia una pizarra y una mesa (la del docente). Los supuestos mínimos de esta organización son que los estudiantes permanecerán sentados mirando-escuchando al docente y/o la pizarra. Es decir, tendrán una escasa libertad de movimiento y casi nulas posibilidades de experimentar a través de otros sentidos que no sean el oído y la vista.
A esta organización espacial también se le podría aplicar, haciendo una analogía, la noción monócroma que Hall (1984) utiliza para el tiempo. Aunque en este caso sería monoespacial. Es decir, un espacio único e igual para enseñar y aprender diferentes cosas, que permite hacer más o menos las mismas actividades, presupone no sólo que todos aprendemos de la misma manera, sino que todo se puede enseñar igual y a la vez que todos podemos enseñarlo y aprenderlo de la misma forma. Como resultado, en general todos hacemos lo mismo y en un mismo lugar. También implica que usamos idénticos recursos, los cuales tienen que adaptarse a esa organización espacial que es el aula regular. Aún cuando en este espacio es difícil interactuar con la realidad cotidiana de los chicos y las chicas así como con otros instrumentos de difícil acceso en un monoespacio de escasa polivalencia. De hecho, las salas de audiovisuales o de informática son creaciones recientes que persiguen el uso de estos medios. Pero dado que su utilización se plantea de forma excepcional, terminan apartando de la actividad cotidiana del centro dispositivos que, en algunos casos, son de uso diario en el hogar tanto para el profesorado como el alumnado.
Trilla y Puig (2003) llaman a la configuración del espacio descrito el aula tradicional o el orden formal, distinguiéndolo de otras aulas posibles, desde los primeros lugares para la enseñanza preceptoral (gabinete, estudio, biblioteca, etc.) cuando aún la educación era para unos pocos, hasta el aula post-tradicional de la que hablaremos a continuación, pasando por el aula-caos o pre-tradicional, un entorno que acogía a un gran grupo de alumnado de distintas edades y un solo docente en un espacio común caótico, donde el principal reto consistía en encontrar fórmulas para hacer viable la enseñanza a muchos discípulos por un solo preceptor.
Foucault (1978) 3 llama a esta aula tradicional la máquina de enseñar y disciplinar, un artilugio para formar individuos dóciles y útiles. La clase se divide en tantas parcelas como escolares ha de contener, y así se impide el movimiento y la circulación incontrolada de niños, niñas o adolescentes. El docente puede, a golpe de vista, controlar todo el entorno, incluidas las ausencias, porque cada sujeto ocupa un sitio según su nivel de estudio, conducta, sexo, etc. Además se trata de un espacio funcional para la transmisión vertical colectiva (de uno a muchos), uniforme (igual para todos) y de trabajo individual, ya que las interacciones horizontales están más bien prohibidas o al menos dificultadas por la propia distribución (Trilla y Puig ,2003).
A esta aula tradicional podemos contraponer lo que hemos mencionado como el aula post-tradicional o el orden complejo. Se trata de un espacio variable y multifuncional, donde el alumnado tiene libertad de movimiento y hace muchas otras cosas. Además de escuchar, se llevan a cabo experimentos y se manipulan objetos, es un laboratorio y a la vez un taller, se trabaja en grupo, se dispone de muchas más fuentes de información que los libros. Hay orden, pero se trata de un orden mucho más complejo fruto de la motivación por lo que se hace y de la organización que requieren los múltiples trabajos que se llevan a cabo.
Este orden más complejo y funcional es el propiciado por pedagogías alternativas a la tradicional transmisivo-reproductiva, que datan de comienzos del siglo pasado, propugnadas entre otros por Montessori, Dewey, Decroly o Freinet, donde incluso diferentes espacios del mundo real se convierten en lugares de aprendizaje. Un museo, un paseo por el barrio, un concierto, un mercado, son sitios de experimentación donde es posible aprender.

María Alejandra Bosco.

martes, 16 de octubre de 2007

Ficha Técnica: Tiempos Modernos


Título Original: Modern times.

Año: 1936

Duración: 87 min.

Compañía: Charles Chaplin Productions

Distribuidora: Manga Films S.L

Distribuidora DVD: Warner Home Video Española S.A

Género: Comedia

Reparto: Charles Chaplin

Dirección: Charles Chaplin

Productor: Charles Chaplin

Guión: Charles Chaplin

Música: Charles Chaplin

Fotografia: Ira Morgan, Rolan Totheroh

Montaje: Charles Chaplin

Dirección artística: J. Russel Spencer

Recaudación:414.225,41€

Espectadores:568.444

Nacionalidad:Estados Unidos

Fecha de estreno:28-08-03

Clasificación: Todos los públicos

Última actualización:20-04-04

Fondo: Filmoteca Basecine


Sinopsis :

Charlot trabaja en una de las fábricas del sectoe de acero. debido al ritmo frenético de la cadena de montaje, termina perdiendo la razón. tras salir del hospital en el que estaba en tratamiento, se ve involucrado casualmente en una manifestación, y es encarcelado al ser confundido con un líder comunista de dicha revuelta. Una vez libre, reemprende la lucha por la supervivencia, junto a una joven huérfana con la que compartirá su sueño por una vida mejor.

viernes, 12 de octubre de 2007

Fredericck Winslow Taylor


Ingeniero norteamericano que ideó la organización científica del trabajo, nacido en la ciudad de Germantown (Pennsylvania) en 1856 y muerto en Filadelfia en 1915. Procedente de una familia acomodada, Frederick Taylor abandonó sus estudios universitarios de Derecho por un problema en la vista y a partir de 1875 se dedicó a trabajar como obrero en una de las empresas industriales siderúrgicas de Filadelfia.
Su formación y su capacidad personal permitieron a Taylor pasar enseguida a dirigir un taller de maquinaria, donde observó minuciosamente el trabajo de los obreros que se encargaban de cortar los metales. Y fue de esa observación práctica de donde Frederick Taylor extrajo la idea de analizar el trabajo, descomponiéndolo en tareas simples, cronometrarlas estrictamente y exigir a los trabajadores la realización de las tareas necesarias en el tiempo justo.
Este análisis del trabajo permitía, además, organizar las tareas de tal manera que se redujeran al mínimo los tiempos muertos por desplazamientos del trabajador o por cambios de actividad o de herramientas; y establecer un salario a destajo (por pieza producida) en función del tiempo de producción estimado, salario que debía actuar como incentivo para la intensificación del ritmo de trabajo.La tradición quedaba así sustituida por la planificación en los talleres, pasando el control del trabajo de manos de los obreros a los directivos de la empresa y poniendo fin al forcejeo entre trabajadores y empresarios en cuanto a los estándares de productividad.
Taylor se hizo ingeniero asistiendo a cursos nocturnos y, tras luchar personalmente por imponer el nuevo método en su taller, pasó a trabajar de ingeniero jefe en una gran compañía siderúrgica de Pennsylvania (la Bethlehem Steel Company) de 1898 a 1901. Taylor se rodeó de un equipo con el que desarrolló sus métodos, completó sus innovaciones organizativas con descubrimientos puramente técnicos (como los aceros de corte rápido, en 1900) y publicó varios libros defendiendo la «organización científica del trabajo» (el principal fue Principios y métodos de gestión científica, 1911).
La organización científica del trabajo o taylorismo se expandió por los Estados Unidos desde finales del siglo XIX, auspiciada por los empresarios industriales, que veían en ella la posibilidad de acrecentar su control sobre el proceso de trabajo, al tiempo que elevaban la productividad y podían emplear a trabajadores no cualificados (inmigrantes no sindicados) en tareas manuales cada vez más simplificadas, mecánicas y repetitivas.

DINÁMICA 2: El barómetro de valores


Esta dinámica de grupo se ha realizado por 48 personas en la clase. Ha consistido en lo siguiente:
Todos los alumnos se han puesto de pie en el pasillo central del aula. La profesora ha leído algunas frases. Cada vez que leía una, los alumnos debíamos decantarnos por estar totalmente a favor o totalmente en contra. La parte derecha de la clase era para los que estaban a favor. La parte izquierda para los que estaban en contra. Una vez que todos nos decantábamos por una postura, intentábamos defender porqué, o si nos convencían los del bando contrario, irnos con ellos. Al final se hacía un recuento.
Las frases eran las siguientes:


1. El tiempo es un elemento que favorece los procesos educativos heterogéneos, complejos y singulares.
2. La cultura educativa se basa en planteamientos circulares.
3. El tiempo está estrechamente relacionado con el desarrollo económico, social y cultural.
4. El tiempo es uniforme y en sí ya tiene “cualificación”.
5. Al estudiar los problemas del tiempo se aprenden cosas sobre la humanidad y sobre uno mismo.
6. El tiempo es justamente lo único que nos pertenece.
7. El tiempo es un valor colectivo.
8. El profesorado vive otro tiempo.
9. La normativa sobre los horarios escolares es coherente con los proyectos educativos del centro.
10. El reloj nos proporciona la precisión educativa que necesitamos


No cabe duda de que el tiempo es parte de los seres vivos, en relación al devenir continuo del mundo. Respecto a la frase número 6: “El tiempo es justamente lo único que nos pertenece” creo que habría que reflexionar sobre ella.
El tiempo es algo nuestro, ya que es una invención del hombre, y vivimos condicionados por él, pero no nos pertenece, porque es algo que a la vez, existe independientemente de nuestra vida, que siempre va a estar ahí, y que no podemos manipular ni cambiar a nuestro antojo, por lo que también se podría decir que nosotros le pertenecemos al tiempo, porque tenemos que organizar nuestra vida en torno a él, y porque al fin y al cabo, la vida es tiempo: Un periodo mediante el cual nacemos, crecemos y morimos.

martes, 9 de octubre de 2007


EL TIEMPO

El concepto de tiempo ha sido uno de los más debatidos en la historia. Para Aristóteles, el tiempo es "el número del movimiento según el antes o después"
. Tal definición, para muchos, representa la expresión más perfecta de una de las concepciones más influyentes acerca del tiempo, la "que identifica al tiempo con el orden mensurable del movimiento", es decir, con el orden de sucesión, o lo que en la actualidad llamaríamos el "tiempo lineal", un tiempo que avanza progresivamente determinando la acción humana a ritmo del reloj y al cual se debe atender con atingencia, aprovechándolo productivamente, no dejándolo pasar, y al que le es necesario siempre un criterio administrativo para su uso exitoso. Distintos pensadores dieron seguimiento a esta idea aristotélica básica sobre el tiempo, y fue una de las fuentes de las que abrevaron teorías como la de Newton y Einstein.

Por otra parte, enfrentada a la idea de Aristóteles y sus seguidores, fue desarrollándose una concepción totalmente diferente, la que, con distintos matices, ha sido expresada como intuición del movimiento o "devenir intuido". Hegel sostenía que "el tiempo es el principio mismo del Yo=Yo, de la pura conciencia del sí"; luego otros como Bergson y Husserl, desarrollaron una serie de elaboraciones para fundamentar su postura. Por ejemplo Bergson al enfrentarse al concepto científico del tiempo, critica a éste como una "línea inmóvil", por lo que, para él, el tiempo debe ser concebido como movilidad, como lo que se hace, como aquello por lo cual se hace todo, y que tiene carácter de proceso continuo de creación. Husserl por su cuenta nombra al tiempo como fenomenológico y le caracteriza con el hecho de que toda vivencia real es una vivencia que dura, y toda duración se inserta en un continuo sin término de duraciones, un continuo "lleno"; dicho de otra manera, toda vivencia puede empezar y terminar pero la corriente de las vivencias no empieza ni finaliza; así, la corriente de la experiencia conserva todo y es una especie de eterno presente. Un antecesor de ambos autores, San Agustín, había apuntado tal concepción en el teorema: "No existen propiamente hablando tres tiempos, el presente, el pasado y el futuro sino sólo tres presentes: el presente del pasado, el presente del presente y el presente del futuro."

No obstante, la concepción aristotélica ha sido predominante en las culturas de la civilización occidental, al grado de convertirse en una de sus ideas guía, perdurando, aún hoy, como la expresión cuantitativa de los cambios de cuya intensidad y durabilidad dan cuenta las implacables manecillas del reloj. Pero, por otro lado, si bien esa concepción hegemónica ha orientado infinidad de reflexiones y elaboraciones de filósofos, científicos y demás; fue Aristóteles mismo quien introdujo en su época la discusión acerca del dilema de la objetividad y subjetividad del tiempo, llegando a concluir que "si por un lado el tiempo como medida no puede existir sin el alma porque sólo el alma puede medir, por otro lado, el movimiento al que se refiere la medida no depende del alma". Así, Aristóteles, abrió la posibilidad de un tratamiento relativista de las interpretaciones del tiempo.

De la misma manera, otra de las más influyentes posturas entre los filósofos de la modernidad, elaborada desde las conceptualizaciones de Kant, versa acerca de esta doble significación, es decir, para Kant el tiempo "es objetivo y real con respecto a las cosas naturales, para las cuales el tiempo tiene 'realidad empírica' indudable... El objetivismo de la concepción kantiana es demostrado... por la reducción del tiempo al orden causal..."; pero, a la misma vez, por otra parte, existe en Kant una mirada "subjetivista" del tiempo en tanto lo considera, junto con el espacio, como uno de los principios necesarios y universales de "la intuición pura", dado por la sensibilidad, condición formal a priori de todos los fenómenos y, por tanto, de cualquier percepción sensible, es decir, "puede llamarse 'subjetivo' sólo con respecto a las cosas en sí que se encuentran más allá de la consideración del hombre". Dice el propio Kant en la Crítica de la Razón Pura que el tiempo; "es ley necesaria de nuestra sensibilidad y, por lo tanto, condición formal de todas las percepciones que el tiempo precedente determine por necesidad al siguiente.".

En esta situación de confrontaciones nada estériles entre distintas concepciones acerca del tiempo, en las que a la postre cada una de ellas ha acentuado la mirada objetiva o subjetiva al respecto, podemos estar abiertos a considerar elementos de ambas interpretaciones, en la idea de construir el significado propio que nos ayude a explicar y comprender algunos aspectos de la complejidad de la vida escolar en la actualidad. Estamos de acuerdo, pues, con la idea de que efectivamente el tiempo vive paradójicamente entre la objetividad y la subjetividad:

a) Su objetividad puede ser entendida como la sucesión de acontecimientos posibles de ser conocidos y mensurables, (como los ciclos de acercamiento o alejamiento de la Tierra al Sol, los ciclos que dan por resultado las estaciones, los tiempos de lluvias o secas para las cosechas, el día y la noche, las mareas altas y bajas, la menstruación en las mujeres, los ciclos de nacimiento-desarrollo-muerte de muchas de las especies vegetales y animales, etc.) Podría argumentarse que tales ciclos conocidos por el hombre, refieren e interpretan determinados rasgos del medio ambiente que se van presentando en la interacción del hombre con él, y que son, por consiguiente, construcciones sociales e históricas que indican una convención pactada, intersubjetiva. El calendario chino, el maya, el azteca, con todos sus complejos símbolos y significados, son ejemplos de las construcciones particulares que se han hecho en cada sociedad, aunque también muestran ciertas semejanzas con el calendario occidental de uso actual. Lo anterior es cierto, el tiempo es una construcción intersubjetiva, pero surge en una relación dialéctica con el medio natural y social en el que se desenvuelve. Además, es evidente que toda construcción intersubjetiva del tiempo, como parte importante de la cultura de las distintas sociedades, al reconocerse, compartirse y adoptarse como dada o impuesta objetivamente, estructura el pensamiento y la acción de los hombres. La escuela actual es precisamente, desde esta dimensión, una agencia de imposición de la cultura de la sociedad, de tal forma que cuando el niño o el joven acceden a ella, existe ya un mundo simbólico previo que les permite orientarse y adaptarse a esa estructuración simbólica. Ese universo cultural con su carga de significados y lleno de encargos sociales para cumplir su misión, ha ido perfeccionado una distribución del tiempo como dispositivo de control, que somete a profesores, estudiantes y padres de familia a moverse con un cierto ritmo y a realizar la tarea que se le ha encomendado a cada uno con la calidad e intensidad programada.

b) Por otra parte y a la misma vez, podemos reconocer una dimensión subjetiva del tiempo, entendida como la vivencia propia de cada persona, la manera particular como procesa cada uno, en sí, las cosas del mundo, es decir, para esta dimensión "el tiempo es subjetivo, vivido, tiene una duración interna que varía de persona a persona. El sentido interno...puede estar en contradicción con el tiempo de reloj y, en comparación con él, puede 'volar' o 'alargarse'."Así, esta dimensión subjetiva, puede atentar contra las formas impuestas de relacionarse socialmente, las cuales someten a la gente a cumplir las tareas encomendadas a partir de dispositivos de control como el tiempo programado y administrado, sobre todo en las organizaciones e instituciones que han sido codificadas precisamente para normalizar y controlar a los sujetos, como la escuela. Por ello, se pueden encontrar en las escuelas distintas voces de profesores que sostienen que el tiempo "es suyo" y que "pueden hacer con él lo que quieran", o bien a aquellos que sostienen que "el tiempo lo construyen entre todos", pero que "otra cosa es lo que determinen las autoridades", o bien, a aquellos que reconocen la necesidad de respetar "sin chistar" los tiempos que institucionalmente han sido establecidos para ellos. También podemos encontrar a alumnos que prefieren que la clase ya no sea de una hora, sino de dos a cuatro de duración, "dependiendo si el maestro incorpora dinámicas a la clase para hacerla agradable", etc. O sea, más que una visión de "aprovechar el tiempo" como prescriben las distintas perspectivas técnico-burocráticas con sus cargas obsesivas por la velocidad; desde la dimensión subjetiva, fenomenológica, se pretende "estar en el tiempo y no contra el tiempo", lo que la hace coincidir con distintas miradas estéticas de la profesión docente, en el sentido de disfrutar la creación del acto educativo paso a paso, como una creación propia que permite la autorrealización en el proceso de darse a los otros.


LA ESCUELA Y EL TIEMPO DE LA MODERNIDAD

La escuela que conocemos hoy, surgió en el proceso mismo de constitución de la modernidad, época que si bien puede ser establecida a partir de ciertos hechos históricos, principalmente se diferencia de las épocas anteriores por una manera nueva y especial de mirar el mundo. La cosmovisión de la era de la Modernidad, muestra un severo rompimiento con la manera religiosa de interpretar la vida, propiciando formas diversas que van constituyendo un modo científico de ver la realidad a partir del monopolio de la razón para el ordenamiento de las cosas del mundo, así como de recuperar el protagonismo del hombre en la construcción de su propia historia y de plantearse dominar a la naturaleza a través de conocer y transformar los fenómenos desde las incesantes revoluciones tecnológicas. Así podemos encontrar junto al silbato de las fábricas que indicaban la hora de inicio y de término de la jornada, cómo en las grandes catedrales sobresalían sendas maquinarias de reloj, que en ciertas horas activaban el sonido de las campanas; relojes de una sola manecilla, no tanto para medir segundos, sino para marcar el paso del tiempo por horas. No en balde para Comenio los descubrimientos del reloj y de la tipografía representaron dos aspectos fundamentales que apoyaron sus propuestas de organización de la vida escolar y de los procesos de enseñanza aplicados en su internado y explicados en su Didáctica Magna. Todos esos acontecimientos de los siglos precedentes, dieron entrada en el siglo XIX, con la aparición del reloj individual, a una manera más íntima y particular de asumir la cotidianeidad, por lo que junto a las mediciones de las grandes zancadas del tiempo social, se engarzó y afianzó el impulso al individualismo liberal. Finalmente, en las postrimerías del siglo XX, las propuestas y estudios sobre la administración científica del trabajo, dispusieron de una forma nueva para codificar los tiempos y movimientos de la actividad fabril, precisamente en la etapa del surgimiento de las grandes empresas industriales que generó un conjunto de cambios culturales y educativos en el mundo entero, con repercusiones de largo alcance en la vida total del siglo que ahora ha empezado a morir.

En ese proceso, la institución escolar se planteó en principio servir a la lucha por la liberación secularizadora y, posteriormente, se le asignó la tarea de ayudar a controlar al individuo una vez que la nueva época, paulatinamente, consolidó su presencia en el transcurso de los siglos XVIII, XIX y XX.

Para el caso mexicano ese proceso de inserción en la Modernidad, que aún no concluye, experimentó un largo proceso convulsionado de lucha por la independencia nacional respecto a España, Francia y Estados Unidos, y de constitución del nuevo Estado Nacional en medio de disputas internas entre distintos grupos por la conducción del país. En ese marco, la escuela se pudo consolidar como realidad institucional al servicio de los proyectos modernizadores con cobertura nacional, y ya no sólo como demanda legal, hasta pasada la revolución mexicana, precisamente en la época obregonista y bajo la conducción centralista de José Vasconcelos. Sólo que sus tareas, con ser originalmente las de la emancipación de la razón, la igualdad, la libertad, la justicia y el progreso, fueron paso a paso distorsionándose hasta pervertir sus finalidades, contenidos, métodos, normas, relaciones con el entorno, de tal suerte que, sobre todo a partir de 1940, la escuela se evidenció como un instrumento de dominación política, ideológica y cultural.

En este devenir, hoy podemos contemplar la manera en que el universo simbólico de la institución escolar ha codificado con mayor rigor su actividad, ha hecho un conjunto de disposiciones del espacio físico, que conlleva evidentemente una perspectiva política y cultural; ha dispuesto un currículum determinado cuyos elementos de conocimiento están envueltos en una concepción legitimada de saber y de ciencia; ha seleccionado y colocado a los estudiantes de acuerdo a ciertos criterios evaluadores en grupos y niveles; ha establecido reglamentos y formas para guiar los procesos de evaluación y acreditación; ha establecido espacios y tiempos para los rituales cívicos; ha delineado ciertos rasgos de la estructura laboral y de las relaciones entre el personal escolar; ha creado una imagen social de las profesiones; ha dado preferencias a ciertas materias; ha reforzado la vigilancia, perfeccionado los reglamentos disciplinarios, ha reordenado una escala de valores; intensificado el trabajo docente, burocratizado la organización de la escuela y establecido una distribución de horarios que fraccionan, aíslan y desarticulan el funcionamiento escolar en la idea de que los planes y programas de estudio sean administrados eficazmente para lograr que cada uno realice eficientemente las tareas que se le han asignado.


EL TIEMPO Y EL TRABAJO DOCENTE

En tales condiciones, la organización, distribución y administración del tiempo escolar se mueve entre dos aguas: por un lado, los avances y posibilidades dados por la cultura de los alumnos y profesores, de sus necesidades e intereses, de sus ritmos e intervalos; y por otro, los ritmos que apuradamente promueven las distintas instancias del sistema educativo y social, a partir de la percepción que se han dado de las rápidas elaboraciones y descubrimientos científicos y tecnológicos que se suceden uno a uno a cada momento en los principales centros de saber-poder regional y mundial y que deja atrás de igual forma, por obsoletos, los conocimientos precedentes.
Ahora la comunicación por satélite, Internet, la teleinformática, y otros medios y formas de la comunicación mundial, han acortado las distancias y los tiempos del discurso, y están creando confusión entre los docentes acerca de la importancia social de su profesión y, por lo tanto, están obligando a una reconceptualización del tiempo y el espacio en la sociedad y particularmente en las escuelas.

El saber se ha constituido como el cuarto factor, junto a los aspectos tradicionales (capital, trabajo y recursos naturales), para generar los procesos automatizados de producción de mercancías, pero ahora el conocimiento se ha convertido en el factor fundamental, y su producción y circulación son altamente valorados en las sociedades contemporáneas. Esa valoración económica se lleva a cabo no a la manera de una mercancía material, como bienes y servicios, sino como un valor que se hace cada vez más intangible y por lo tanto inconmensurable, no sometido directamente a las reglas de la producción industrial, ni a las leyes de la oferta y la demanda clásicas del capitalismo, pero que paradójicamente sirven a ellas. El valor-conocimiento, es transitorio, inestable, basado más en la subjetividad social relacionada con las modas, con la persuasión de la publicidad para convencer al público a que tome decisiones de consumir, que por los costos de su creación. Tal valor del saber, "es como una estrella fugaz que resplandece intensamente mientras atraviesa el "campo" o atmósfera de circunstancias sociales y subjetividades que le permiten su incandescencia. No tiene una relación absoluta ni necesaria con el costo de su creación porque nace de un conjunto de variables muy fluctuantes...algo que ha alcanzado un valor elevado porque representa una espléndida y nueva tecnología perderá de inmediato su valor cuando otra tecnología la deje atrás". El cambio a velocidad de vértigo, nos hace perder el sentido del conocimiento y...de la vida.

No obstante, el conocimiento que se enseña en las escuelas, se ha convertido en una preocupación para todos, sobre todo para los profesores, de los cuales, muchos, al sentirse angustiados por que el conocimiento que enseñan es viejo y obsoleto y ya no impacta a los estudiantes, han pretendido "ponerse al día" a través de los programas de "actualización" que las instituciones organizan para ellos, y siempre jalados por la lógica de los puntajes que lleva inmanente la carrera magisterial en el caso de los profesores de educación básica o de las becas al desempeño docente que se implementan en algunas instituciones de educación superior, se dan a la tarea de actualizarse, perdiéndose en la velocidad de la información.

Esas preocupaciones por actualizarse se convierten en la obsesión por adquirir un status superior al poseer un saber que pueda ser palanca de competitividad, de modernización, de capacidad para lograr alcanzar la velocidad suficiente para insertarse en la disputada marcha ascendente de las exigencias de la moda en el libre mercado, de la globalización económica y del nuevo discurso de las políticas oficiales para la educación extraídas de los discursos importados de organismos internacionales (como los de la OCDE, del Banco Mundial, de la UNESCO, la CEPAL) que regulan, con todo y sus diferencias, de muchas maneras, los rumbos de la educación. A los profesores no les queda otra y han tenido que marchar al ritmo de esas exigencias, lo que los convierte en presa fácil de los procesos de burocratización de su trabajo, de la intensificación de las jornadas, de la pérdida del sentido de su actividad, de la descalificación de su profesión. No son ellos quienes planifican e implementan su labor en forma autónoma. Quienes planifican, generalmente, desde otro lugar que no es el suyo y que administran, regulan y vigilan sus tareas y ritmos de trabajo son sujetos extraños a las tareas específicas propias de su profesión.
"El empleo del tiempo -nos dice Foucault- es una vieja herencia. Las comunidades monásticas habían, sin duda, sugerido su modelo estricto... establecer ritmos, obligar a ocupaciones determinadas, regular los ciclos de repetición... El tiempo medido y pagado debe ser también un tiempo sin impurezas ni defecto, un tiempo de buena calidad, a lo largo de todo el cual permanezca el cuerpo aplicado a su ejercicio. La exactitud y la aplicación son, junto con la regularidad, las virtudes fundamentales del tiempo disciplinario."

Exactitud, aplicación y regularidad que más puntualmente se desenvuelven cuanto mayor es el grado de internalización de tales "virtudes" por los profesores. Por eso mismo, en muchas ocasiones, para aquellos maestros que resisten ante tales imperativos "el tiempo es enemigo de la libertad. O así se lo parece a los profesores", quienes lo perciben como una limitante a su labor, o también como el refugio de una justificación ante las presiones de las autoridades (es decir, es mejor decir "no alcanza el tiempo" desde una mirada cronológica, que decir, "requiero revisar mi trabajo para hacerlo de otra manera", desde una mirada más policrónica.

Miguel Ángel Ramírez Jardines.

CARACTERIZACIÓN JUVENILESTILOS DE APRENDIZAJE UNIVERSITARIO

1. Me considero con la “mente amplia”.
Sí, siempre es bueno tener una mente amplia y abrirse hacia nuevas propuestas, porque es mejor para comprender lo que pasa a nuestro alrededor y para ponerse en el lugar de los demás

.2. Me gusta “vivir” nuevas experiencias.Claro, sino fuera así la vida sería bastante aburrida. Además es la manera de adquirir muchos más conocimientos.
3. Soy una persona de:”aquí y ahora”.
Sí, aunque no niego que pienso bastante en el futuro.

4. Tan pronto como termino la actividad propuesta me busco otra para hacer.Ojala fuera así. Últimamente siempre estoy muy liada, y acabo las actividades con el tiempo justo.
5. Me gusta hacer los trabajos que proponen en clase en grupo.
Claro. Tenemos que acostumbrarnos a trabajar de ese modo. Porque en un futuro será la forma más idónea que tendremos de trabajar, ya que los pedagogos siempre trabajan en grupo. Además siempre es bueno formar parte de un grupo a la hora de relacionarse e interactuar con la gente.

6. Me gusta estar haciendo cosas no soporto la inactividad.
Si, pero me gustaría ser un poco más activa, porque creo que puedo hacerlo.

7. Prefiero guardar mis opiniones para mí.
A veces sí, pero pienso que opinar y expresar tu punto de vista es bastante bueno, aunque a veces la gente no lo haga por miedo a discrepar.

8. Me gusta observar como hacen los trabajos y las exposiciones.
Sí porque así aprendo de los compañeros, ya que cada grupo lo hace a su manera.

9. Me gusta hablar con datos en la mano.
Yo soy una persona que si no estoy segura de lo que voy a decir, me callo, ya que me da bastante miedo quedar mal.

10. Prefiero tener claro todos los pasos que tengo que dar antes de lanzarme a un trabajo.
Sí. Soy muy insegura y no suelo tener las ideas claras. Por lo tanto, mientras más claros tenga todos los pasos a la hora de realizar un trabajo, mejor.
11. Me gusta escuchar a los demás.
Sí. En algunas ocasiones, suelo escuchar mas que hablar.

12. Intervengo en las discusiones siempre que tengo claro lo que tengo que decir y por qué.
Si no vale la pena intervenir no lo hago. Pero si con mi intervención puedo solucionar algo, si.

13. Me gusta trabajar solo.

En general no. Pienso que en un grupo las aportaciones son mucho mas ricas, y es mas agradable trabajar sabiendo que tienes compañeros y os ayudáis entre sí.

14. Me gusta observar lo que tengo que hacer.Si. No sería buena improvisando.
15. Me gusta hacer lecturas donde luego pueda ver reflejadas muchas de las cosas que tengo que hacer en las prácticas.Claro, a la hora de hacer prácticas siempre es bueno apoyarse en más materiales, y pienso que en esta carrera es bueno investigar por uno mismo, y tratar de buscar siempre más.
16.A veces invierto mucho tiempo en hacer las actividades propuestas, pero es que me gusta que queden perfectas.Sí. Yo pienso que tenemos que hacer las cosas lo mejor que podamos y poniendo todo el interés en ello. No tiene sentido hacer algo sin ganas sabiendo que puedes dar mucho mas de ti.
17. Cuando respondo a una cuestión intuyo que las causas y las consecuencias son debidas a muchos factores .Si. Siempre hay que tener en cuenta todos los factores posibles.
18. Me gustaría que el profesorado y el sistema de evaluación fuese objetivo.Claro, como todo estudiante espero y deseo que sea así, ya que es uno de los principales deberes de un profesor.
19. Me gusta trabajar con mis compañeros si previamente hemos negociado un orden o una lógica a seguir.Es muy difícil trabajar sin planificar antes. Es mejor estar organizado, ya que sino el trabajo no dará sus frutos.
20. Me encanta saber el por qué de las cosas y para qué sirven.Yo pienso que la curiosidad, es un factor muy importante para aprender, por eso es bueno indagar y preguntar todo lo que nos provoque duda.
21. Las cosas que hago quiero que sirvan para algo.Obviamente si. Es muy triste que algo que tu hayas realizado no sirva para nada.
22. Si tengo que hacer tareas o actividades las hago inmediatamente y conociendo los pasos que debo realizar.No exactamente, ya que tardo bastante en asegurarme de que lo estoy haciendo correctamente.
23. Me gusta llevar a la práctica las “ideas” y “los sueños” que tengo en la cabeza.Si. Siempre hay que tener aspiraciones e intentar cumplir nuestros objetivos, aunque mas de una vez yo lo vea todo un poco negro.24. Yo siempre pienso que de las cosas negativas siempre se aprende.Debería de pensarlo, pero como he dicho antes, soy un poco pesimista.
25. Pienso mucho antes de tomar una decisión y considero todas las decisiones antes de decidir o resolver un problema. Yo soy la persona mas indecisa del mundo, y lo que piense al principio, quizás no tenga que ver con lo que piense al final. Siempre le estoy dando vueltas a la cabeza.
26. Me gusta mucho trabajar con los demás y comprobar que van al grano y llevan un orden.Siempre es mucho más fácil trabajar con gente que tenga sus ideas claras.
27. Lo que más me gusta es experimentar, buscar…Si. No hay nada más gratificante que descubrir cosas por uno mismo.

DINÁMICA 1


Esta es la primera dinámica de grupo que hemos realizado en la asignatura de organización y Gestión de centro. Está pensada para que tomemos un primer contacto y conozcamos mejor a nuestros compañeros, con los que a partir de ahora vamos a estar todo el curso.

1. ¿Cuántos nombres de la clase conoces?
Conozco más o menos la mitad de ellos, porque a dos o tres personas las conozco del año pasado, y con la presentación del primer día de clase recuerdo a algunos como Rocío, Estefanía, Sandra, María, María José, Fátima, Ángela…

2. Según lo dicho hoy en clase, ¿Qué estudios tendría el grupo clase?
La mayoría de la clase, antes de empezar a estudiar pedagogía, hubiera estudiado magisterio o psicología. Aunque casi ninguno de nosotros queríamos estudiar pedagogía, muchos como yo nos hemos enganchado a ella y hemos seguido.

3. ¿Has hecho alguna vez un mapa conceptual? ¿Has utilizado alguna herramienta informática?
En la asignatura de Bases Metodológicas, hicimos algunos mapas conceptuales con la ayuda de la profesora, pero no utilizamos ninguna herramienta especial.

4. ¿Sabes que es una carpeta digital?
No se muy bien qué es, pero me imagino que es un sitio donde puedes publicar documentos y que está disponible para quien quiera verlos.

5. ¿Has realizado alguna vez un portafolio en papel?
No, nunca.

6. ¿Qué sabes de ingles?
Creo que mi nivel de inglés es el básico, ya que es el que aprendí en el colegio y en el instituto.

7. ¿Cual es el último libro que has leído?
Hace tiempo que no leo, pero creo que fue “Se llamaba Luis,”un libro que trata el tema de la droga.

8. ¿Cual es la página Web que más visitas?

No suelo visita muchas páginas Web.

9. ¿Qué sabes de las tribus urbanas?

La verdad, no se mucho, sólo conozco algunos nombres de algunas de ellas.

10. ¿Qué disco sueles escuchar?
Tercera Parada, de Manuel Carrasco.